SOCIAL
Vivir es más caro: familia salteña necesitó $1,5M para no ser pobre
El constante incremento de la canasta básica presiona los ingresos de las familias salteñas. Esto limita el consumo y agudiza la necesidad de salarios más justos, un desafío clave para la política económica local. La brecha entre ingresos y costo de vida se ensancha, exigiendo respuestas concretas.
El costo de vida no afloja. En julio, una familia tipo, compuesta por cuatro integrantes, necesitó $1.564.716 para no caer en la pobreza. Este monto, definido por la Canasta Básica Total (CBT), trepó un 2,2% en el mes. Para no ser indigente, es decir, para cubrir solo alimentos, ese mismo hogar requirió $708.016, cifra que marcó un salto del 2,6%. Ambas subas superaron la inflación general del 2,1% registrada en el mismo período. Estas cifras fueron difundidas por el INDEC, que ajusta las canastas según cantidad de integrantes.
El impacto se siente en todos los hogares. Para un adulto solo, la línea de indigencia se ubicó en $229.131 y la de pobreza en $506.381. Para familias con tres integrantes (mujer de 35 años, hijo de 18 y madre de 61), la CBT alcanzó $1.245.696 y la CBA $563.663. Un hogar de cinco (varón y mujer de 30 años con tres hijos pequeños) necesitó $1.645.737 para no ser pobre y $744.677 para cubrir lo alimentario. En la foto anual, la canasta alimentaria acumuló un 374% de aumento y la total un 361%.
La aceleración es un dato clave. En junio, la inflación había sido del 1,9%, con la CBA subiendo 1,3% y la CBT un 2,2%. Esto muestra una escalada preocupante en julio. Los alimentos fueron un motor principal, con un incremento del 2% el mes pasado, casi duplicando el 1,3% de junio. Los aumentos más importantes estuvieron relacionados también con las vacaciones de invierno, sumando presión a los precios.
En Salta, la realidad de estos números es palpable. Cada aumento en la canasta básica significa un esfuerzo mayor para llegar a fin de mes. Las políticas públicas deben mirar estos datos de cerca. Se necesita estabilidad y generar empleos que superen estas barreras. La mejora de la productividad y los ingresos es el camino, pero el punto de partida es un costo de vida que no da tregua.