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REGULACIONES

Salta pide extender el Plan Güemes a nuevas zonas fronterizas

La solicitud de Salta para ampliar el Plan Güemes a nuevas áreas fronterizas refleja los persistentes desafíos en seguridad y control territorial. Esta expansión, centrada en zonas y no solo en efectivos, podría tener implicaciones directas en la dinámica económica y social de las localidades afectadas, al buscar ordenar flujos y combatir delitos como el contrabando y el narcotráfico. A nivel político, subraya la necesidad de una coordinación constante entre Nación y Provincia para abordar una problemática compleja y cambiante en la región.


Virginia Cornejo, funcionaria nacional del área de Vigilancia y Control de Fronteras del Ministerio de Seguridad, defendió el Plan Güemes, destacando la incorporación de Prefectura Naval al esquema de vigilancia del río Bermejo, en el límite con Bolivia. Según Cornejo, antes de esta fuerza, el control sobre la circulación por el río era mínimo, y su presencia ha permitido ordenar una zona históricamente utilizada para el traslado de personas y mercadería. Sin embargo, la funcionaria reconoció que la frontera salteña aún presenta "focos de conflicto y resistencia".

Uno de los puntos de mayor preocupación es Salvador Mazza, donde se han registrado episodios de inseguridad, incluyendo robos de vehículos, ingresos a establecimientos educativos y afectaciones a vecinos. En los operativos fronterizos intervienen fuerzas federales como Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria, en conjunto con organismos provinciales. Ante este panorama, el ministro de Seguridad de Salta gestionó ante Nación la ampliación del Plan Güemes, con el objetivo principal de extender las zonas bajo control, más allá de solo sumar efectivos, lo que demuestra la necesidad de reforzar la colaboración entre ambos gobiernos.

Cornejo remarcó que la complejidad territorial no se limita a Aguas Blancas, el río Bermejo o Salvador Mazza. Mencionó otras áreas como el Chaco salteño, Aguaray, Misión La Paz, sectores de montaña con pasos alternativos y la frontera del río Tarija, que forma parte de la agenda nacional de control. La geografía salteña exige modificar los operativos según los movimientos delictivos, ya que un aumento del control en un sector puede desplazar a quienes buscan cometer ilícitos hacia otros puntos. El principal desafío es combatir el contrabando, el narcotráfico y la trata de personas, buscando "poner un poco de orden" en la zona.

Respecto a los incidentes recientes con bagayeros, Cornejo informó que ningún efectivo sufrió lesiones personales, reportándose únicamente "pérdidas materiales" por daños a vehículos oficiales y elementos de control. La funcionaria respaldó el reclamo por mejores condiciones salariales para los efectivos federales, destacando su "compromiso humano, social" y la necesidad de una remuneración acorde a los riesgos que enfrentan. Se anticipa la continuidad de reuniones entre funcionarios nacionales y provinciales para evaluar resultados y analizar nuevas zonas donde reforzar la presencia federal, manteniendo el desafío de sostener controles permanentes sin obstaculizar el movimiento legal de personas y mercadería.

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