REGULACIONES
Sáenz anunció subsidios para zonas cálidas antes del debate en el Senado
La articulación de subsidios para zonas cálidas condicionada al tratamiento legislativo expone la fragilidad de los acuerdos federales en materia de servicios públicos. Para Salta, la viabilidad de este beneficio dependerá del desenlace parlamentario de la reforma de Zonas Frías, forzando a los legisladores provinciales a balancear lealtades políticas frente a una marcada reducción de coberturas a nivel nacional.
En las vísperas del debate parlamentario previsto en la Cámara Alta, el gobernador Gustavo Sáenz comunicó la obtención de una resolución por la cual el Estado nacional reconocerá a las zonas cálidas mediante un subsidio focalizado para las provincias del NOA y del NEA. La comunicación oficial trascendió como una exhortación perentoria a los senadores del Norte Grande para que convaliden la modificación del régimen de Zonas Frías, argumentando que la asistencia estatal debe dirigirse con exclusividad a las familias de comprobada vulnerabilidad socioeconómica.
La iniciativa legislativa bajo examen revierte la expansión que en 2021 incorporó a diversos municipios de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la región de Cuyo. El nuevo esquema restituye el descuento automático del cincuenta por ciento únicamente a sus demarcaciones originales —la Patagonia, la Puna y Malargüe—, aunque introduciendo un matiz técnico relevante: el beneficio ya no recaerá sobre el monto integral de la factura, sino estrictamente sobre el ítem correspondiente al consumo de gas. Para las jurisdicciones añadidas durante la vigencia de la norma anterior, el beneficio automático cesará y quedará restringido a un descuento del treinta por ciento supeditado a la acreditación de vulnerabilidad.
El alcance de esta reconfiguración tarifaria dista de ser menor. Conforme a las precisiones provistas por la secretaria de Energía, María Tettamanti, dieciséis millones de los treinta y cuatro millones de usuarios amparados actualmente perderán el beneficio. En un Senado donde asoman reparos y eventuales votos en contra de legisladores patagónicos, cordobeses e incluso de aliados del PRO y la UCR, la promesa de auxilio para las zonas cálidas emerge como la prenda de cambio decisiva para inclinar la balanza en el recinto.