Patricia Bullrich reconoció la victoria electoral de Lula en Brasil
Para una provincia como Salta, cuya producción agroindustrial y minera mira con atención constante a los mercados externos, cualquier fisura en la relación con Brasil, nuestro principal socio comercial, introduce un riesgo que no conviene desatender. La disparidad de criterios dentro del oficialismo nacional respecto a la legitimidad del proceso brasileño expone una inquietante falta de cohesión en materia de política exterior.
Con esa prosa cuidada que busca eludir la ruptura definitiva sin resignar la discrepancia, la senadora Patricia Bullrich reconoció el desenlace de los comicios en Brasil. Sostuvo que la voluntad popular en las urnas constituye el principio vertebral de toda arquitectura democrática, aun admitiendo hondas diferencias doctrinales con el gobierno entrante. Su manifestación, parca y desprovista de menciones directas al mandatario electo, marcó una nítida distancia respecto de la tesitura adoptada por el presidente Javier Milei, cuya vocería institucional confirmó la negativa a cursar salutaciones de rigor.
No obstante, la jefa de bancada de La Libertad Avanza en la Cámara Alta no circunscribió su alegato a la mera cortesía diplomática. Cuestionó severamente las actuaciones del Supremo Tribunal Federal contra Flávio Bolsonaro, advirtiendo sobre el peligro de instrumentalizar a los tribunales como herramientas de proscripción política. Cabe señalar que el dirigente brasileño eludió las restricciones judiciales impuestas en su país mediante un periplo que incluyó custodia de fuerzas federales argentinas en Puerto Iguazú, desde donde voló con destino final a Miami previa escala en Ecuador.
El revés electoral ha dejado al hijo del expresidente despojado de toda cobertura electoral, confrontando expedientes por presunto lavado de activos y financiamiento ilícito en el extranjero. En un tablero sudamericano donde la certidumbre jurídica resulta indispensable para el intercambio de bienes y servicios, estos vaivenes fronterizos suscitan justificadas reservas entre quienes advertimos que el comercio interestatal de nuestras provincias requiere previsibilidad y sosiego normativo.