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Incendios en Iruya y Nazareno: 7.000 hectáreas quemadas y una víctima fatal
Los recientes incendios en Iruya y Nazareno, con 7.000 hectáreas arrasadas y una víctima fatal, exponen la fragilidad del sector agroganadero de pequeña escala en Salta frente a eventos climáticos extremos. La rápida respuesta provincial con asistencia financiera es una medida paliativa, pero subraya la necesidad de políticas preventivas y de gestión de riesgos más robustas para proteger a las economías regionales y sus pobladores.
El norte de Salta fue azotado por incendios de magnitud en la zona de alta montaña entre Nazareno e Iruya. La combinación de sequía extrema, pastizales secos y ráfagas del viento Zonda potenciaron las llamas, consumiendo al menos 7.000 hectáreas. Lamentablemente, estos focos se cobraron la vida de un hombre de 38 años, quien falleció por shock hipovolémico a causa de graves quemaduras mientras intentaba sofocar el fuego en el paraje Punta Laja. Su desaparición fue reportada por la familia, y su cuerpo fue hallado horas después en un campo de difícil acceso, según confirmó el fiscal penal Daniel Espilocín.
El impacto de la catástrofe se extendió a la economía local. Cerca de 50 familias de pequeños productores vieron cómo sus medios de vida se reducían a cenizas. Animales, pasturas e instalaciones ganaderas quedaron completamente carbonizadas. Este golpe directo afecta la subsistencia de comunidades enteras, que dependen del pastoreo para su desarrollo económico. Si bien un frente frío trajo un alivio parcial en las últimas horas, la destrucción ya es un hecho consumado.
Ante la magnitud de la emergencia, las autoridades provinciales actuaron rápidamente. La Municipalidad local y el secretario del Interior provincial, Javier Diez Villa, firmaron un convenio de asistencia financiera no reintegrable. El objetivo es brindar apoyo urgente a los damnificados. Esta medida es clave para intentar mitigar el impacto inmediato sobre las familias productoras, aunque la recuperación de 7.000 hectáreas de pastizales y la reconstrucción de infraestructura llevarán un tiempo considerable y requerirán un plan de acción a más largo plazo.