SOCIAL
Güemes tomó buque inglés a caballo en Buenos Aires hace 220 años
La gesta de Güemes al tomar el buque inglés Justina con caballería resalta su papel crucial en la defensa nacional desde joven. Para Salta, esta anécdota refuerza el valor histórico y la figura del prócer, consolidando su identidad regional y el aporte a la soberanía del país. Políticamente, figuras como Güemes son pilares en la construcción de narrativas locales y nacionales.
El 12 de agosto de 1806, en el marco de las primeras invasiones inglesas, un grupo de jinetes bajo el mando de Martín Miguel de Güemes protagonizó una hazaña inédita. En la costa de Buenos Aires, lograron tomar la fragata inglesa Justina, que había encallado. Este suceso es considerado la primera vez en la historia bélica moderna que la caballería logró capturar un buque, un hecho que marcó el temprano heroísmo del prócer salteño.
Güemes, quien inició su carrera militar a los 14 años, se encontraba en Buenos Aires tras acompañar a músicos salteños. Fue en ese contexto que la ciudad fue invadida por 1.600 soldados ingleses, ante la sorpresa y el abandono del virrey Sobremonte. Tras un fallido intento de defensa local, Güemes participó en los combates iniciales contra el invasor, apoyando las milicias criollas organizadas por Juan Martín de Pueyrredón. Luego de una misión temporal en Córdoba, recibió una contraorden del virrey Sobremonte para regresar a Buenos Aires y llevar un mensaje a Santiago de Liniers, al mando del ejército de Reconquista. Güemes recorrió 381 kilómetros en dos días para cumplir el cometido.
Al regresar, se unió a Liniers como ayudante personal. El 12 de agosto, tras la rendición de las tropas de Beresford, la fragata Justina, un barco mercante rearmado con 26 cañones y cien marineros, quedó encallada en las costas bonaerenses. Liniers, al observar el mástil roto del buque por bombardeos previos, ordenó a Güemes avanzar con caballería para tomarla. El joven salteño, conocido por su habilidad como jinete, recibió la misión de Pueyrredón.
Güemes lideró a unos cincuenta gauchos a caballo, armados con lanzas, boleadoras, sables y tercerolas. Galoparon hacia el Río de la Plata y, antes de un combate cuerpo a cuerpo, el jefe inglés se rindió. Esta acción no solo demuestra la audacia y liderazgo estratégico de Güemes en una etapa temprana de su vida, sino que también subraya el significativo aporte de Salta a la defensa de la soberanía nacional desde los albores de la independencia. Es un capítulo fundamental para entender la figura del prócer y su legado.