SOCIAL
Distanciamiento Político y Éxito Deportivo: Milei Cede la Casa Rosada a la Selección
El gesto presidencial, al desmarcarse de una eventual celebración masiva, busca evitar la capitalización política de un éxito deportivo nacional. Para Salta, esta postura federal repercute en el ánimo social, reforzando la idea de que los logros populares deben ser de la gente, sin injerencia oficial. Aunque sin impacto económico directo, la movilización social generada por un triunfo afectaría el clima general, con un presidente que marca distancia.
El presidente Javier Milei anunció que la Casa Rosada estará a disposición de la Selección argentina si se consagra campeona del Mundial 2026. Su condición es clara: no estará presente. El mandatario afirmó que permanecerá en la Quinta de Olivos para evitar compartir protagonismo. "No soy digno de estar en esa foto. El logro es de ellos, el mérito es de ellos y la fiesta es de ellos junto a los argentinos", sostuvo. Este gesto busca que la celebración sea exclusiva de los jugadores y el público, sin injerencia política directa.
La medida presidencial se extiende a su entorno. Milei indicó que pediría a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, que tampoco concurra ese día a la sede gubernamental. En un tono directo, el Presidente desestimó las versiones sobre supuestas ayudas arbitrales o factores extradeportivos. Calificó esas especulaciones como "una tontería" y negó cualquier incidencia de su vínculo con Donald Trump en el torneo. Además, defendió el uso del VAR como una herramienta que redujo la discrecionalidad en las decisiones arbitrales.
En el ámbito deportivo, Milei reiteró elogios a Lionel Messi, a quien atribuyó la capacidad de "romper las leyes de la naturaleza", y vinculó las críticas recibidas al "odio" que impide disfrutar su talento. Por otro lado, la Selección argentina dejó el primer puesto del ranking FIFA. Francia ahora lidera con 1925.86 puntos, superando por poco a la Albiceleste, que quedó con 1925.15. Este cambio es visto por algunos como una liberación de la "maldición" del ranking: ninguna selección en la cima ha logrado ganar el Mundial 2026.