AGRO
Comunidades Wichi denuncian desmonte de 3.043 hectáreas en el norte salteño
Este conflicto entre el desarrollo agroindustrial y los derechos territoriales indígenas impacta directamente la matriz productiva y social de Salta. La expansión de Desdelsur, clave para las exportaciones provinciales, choca con reclamos históricos y marcos legales de consulta previa, generando tensiones sobre la sustentabilidad y la gobernanza territorial. Esto podría escalar, afectando la imagen de inversiones y la paz social en una región estratégica.
Referentes de comunidades Wichi y vecinos del norte salteño han denunciado actividades de desmonte presuntamente realizadas por la empresa Desdelsur. Las tareas, que habrían comenzado alrededor del 27 de julio, se desarrollan en las cercanías de las comunidades de Alcoba y Cañitas, y se estima que afectarían unas 3.043 hectáreas de bosque. Los denunciantes afirman que estos trabajos se llevan a cabo sin la consulta previa a los pueblos originarios, un requisito que consideran indispensable para intervenir zonas próximas a sus territorios o áreas de uso tradicional.
Desdelsur es una empresa agroindustrial con operaciones en Tartagal y General Mosconi, dedicada a la producción y exportación de legumbres como porotos, garbanzos y maní. Es reconocida como una de las principales firmas del sector en la provincia. El área en cuestión forma parte de la cuenca del río Itiyuro, dentro del ecosistema del Chaco Seco, caracterizado por especies nativas. Las comunidades indígenas identifican este espacio como Zlaqatahyi, un territorio ancestral Wichi con una fuerte relación histórica y cultural.
La situación se enmarca en una problemática persistente en el norte salteño, donde las comunidades Wichi han reclamado históricamente por el acceso y la definición de sus territorios, así como por los recursos naturales y el agua. Las denuncias indican que representantes comunitarios habrían recibido propuestas de trabajo, equipamiento, alimentos e infraestructura a cambio de acuerdos. La falta de claridad sobre la situación territorial en zonas donde los campos productivos lindan directamente con tierras comunitarias agrava estas tensiones, planteando desafíos significativos para la coexistencia de la producción agropecuaria y los derechos indígenas.