INTERNACIONAL
Brasil regula la desinformación electoral con IA y deepfakes
La experiencia brasileña en regular la desinformación electoral con IA es un antecedente clave. Aunque sea en otro país, marca una tendencia regional sobre cómo las democracias buscan proteger sus procesos. En Salta, esto resalta la necesidad de estar atentos a las nuevas tecnologías en contextos electorales futuros y sus potenciales impactos.
Brasil lanzó su campaña electoral presidencial el 16 de agosto con una novedad clave: el Tribunal Superior Electoral (TSE) reguló el uso de tecnologías para combatir la desinformación. Es una jugada crucial para garantizar la integridad del proceso. La ley busca asegurar que los votantes tengan información real para decidir, sin distorsiones que comprometan el derecho a la expresión y la formación de opinión.
La desinformación no es nueva, pero la tecnología la potencia. Las redes sociales, con sus burbujas de contenido y algoritmos que empujan lo extremo, fragmentan y polarizan. Ahora, la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) elevó la apuesta: crear textos, imágenes y videos falsos, pero convincentes, es fácil y barato. Esto hace que manipular la opinión pública sea más accesible que nunca.
Ante este panorama, Brasil desplegó la regulación más detallada de la región. La Resolución 23.610/2019 prohíbe explícitamente los 'deepfakes' y cualquier contenido sintético que altere imágenes o voces. Es más, exige transparencia total sobre el uso de IAG y prohíbe este tipo de material 72 horas antes y 24 horas después de la elección. El foco está en proteger la reputación de los órganos electorales y la confianza en el sistema.
Las plataformas tecnológicas tienen ahora la responsabilidad primaria de moderar contenido, eliminando desinformación, discurso de odio o antidemocrático sin necesidad de orden judicial previa. Deben actuar rápido ante mandatos de la justicia. Para Salta, esta movida brasileña no es un dato menor: sienta un precedente sobre cómo lidiar con la IA en contextos electorales, algo que tarde o temprano será tema en nuestra agenda política.