INTERNACIONAL
Argentina inicia un arbitraje contra el Reino Unido por petróleo en Malvinas
La activación de mecanismos jurídicos internacionales sobre hidrocarburos sienta un precedente clave para el debate sobre la soberanía de los recursos en el país. Aunque la controversia ocurre en el Atlántico Sur, el uso de tratados y tribunales multilaterales marca la pauta de cómo Argentina defiende sus activos estratégicos ante la comunidad global.
El Gobierno nacional formalizó el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. La decisión, comunicada por la Oficina del Presidente, apunta de manera directa contra el proyecto Sea Lion, localizado en la Cuenca Malvinas Norte, instruyendo a la Cancillería y a los equipos legales a activar los mecanismos del Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Como parte de esta estrategia jurídica, Argentina otorgó un plazo perentorio de dos semanas para que las autoridades británicas dispongan el cese de los trabajos en la plataforma continental reclamada. En caso de no obtener una respuesta favorable, la administración nacional adelantó que solicitará medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con el propósito de resguardar los derechos soberanos del país y evitar que se consoliden alteraciones sobre el área en disputa.
Para fundamentar la medida ante los foros globales, el Ejecutivo invocó las Resoluciones 2065 (XX) y 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que reconocen la existencia del conflicto de soberanía y demandan a ambas partes abstenerse de introducir modificaciones unilaterales. Asimismo, el reclamo incluyó la instrucción de iniciar causas penales y sanciones por vuelos de la firma Thales UK Limited entre Malvinas y Punta Arenas realizados presuntamente sin permisos oficiales.